jue

23

may

2013

¿Consumación de independencia?

Iturbide logró la independencia, eso ya lo saben muchos, y poco a poco su figura histórica empieza a ser reivindicada de nuevo, pero para justificar que aún festejemos el 16 de septiembre se dice que el movimiento de Hidalgo inició la lucha de independencia, y que gracias a ello terminó con Iturbide. O sea, que fueron 11 años “continuos” de guerra, y si Hidalgo no la hubiera comenzado (que en realidad fue Allende), Iturbide no habría logrado la independencia de España.

Es decir, que los movimiento de Hidalgo y Morelos al final tuvieron cierta validez, peso e importancia para que en 1821 la independencia se llevara a cabo de forma definitiva; por ello, Iturbide es el “consumador”  ¿Es cierto eso?

 

No, en absoluto, el movimiento de Iturbide no tuvo nada que ver con los movimientos insurgentes. Es distorsión y desconocimiento de hechos históricos básicos, y además totalmente ilógico. Los movimientos de Hidalgo e Iturbide fueron totalmente diferentes entre sí. Hidalgo comenzó su lucha con el pretexto de que Francia había invadido España, pero no habló de independencia.  Al final, Hidalgo, Allende y su movimiento insurgente fueron derrotados de forma absoluta, no lograron nada, y el virreinato continuó su camino. Morelos ya hablaba más de independencia, e incluso, tenía ideas más claras, convocó a un congreso, tenía un ejército mucho más organizado, sin embargo su movimiento nunca tuvo trascendencia más allá de cierto territorio novohispano y al final fue capturado y asesinado.  Por 1820, Nueva España estaba en paz y tranquila; es cierto, Guerrero  y su movimiento insurgente seguía  “con vida”, pero él, escondido en las montañas del actual estado de su mismo nombre, poco y nada afectaba la marcha del virreinato, no ganó ninguna guerra y no consumó ninguna independencia.

Al conocer el motivo de Iturbide por lograr la independencia nos podemos dar cuenta que con o sin Hidalgo, Morelos y Guerrero, la independencia se habría llevado a cabo, no es un movimiento ligado, no es una guerra continua.  El motivo es el siguiente:  En 1820, el general  español  Rafael de Riego dio un golpe de estado en la península ibérica y obligó al rey a firmar y jurar la Constitución española  de  1812, con ello, le daba el poder a los liberales. En Nueva España vieron con malos ojos ese movimiento, pues temían que el  liberalismo se extendiera en nuestro país. Hay que contextualizar, Nueva España era un país inmensamente católico  (si hoy lo es en gran medida, imaginar cómo era en ese tiempo), por lo que Iturbide, mediante negociaciones, sin derramar una gota de sangre y con el apoyo de prácticamente todo el pueblo, logró la independencia.

¿Qué tuvieron que ver Hidalgo o Morelos con todo eso? Nada, Iturbide no dijo “voy a lograr la independencia para que las muertes de los insurgentes no hayan sido en vano”, no, él siempre fue un general realista, que combatió con severidad a los insurgentes pues no comulgaba con su extrema violencia y crímenes (incluso él derrotó a Morelos). Al final buscó la independencia al ver que Nueva España no aprobaba el liberalismo que podía venir desde España, por lo que apoyó la separación de nuestro país del  Imperio Español, aunque no de forma drástica, él deseaba que fuéramos un reino integrado a España, entonces,  se le pidió al rey de España que mandara a su hermano Don Carlos a gobernar; ante la negativa de Fernando VII, Iturbide fue aclamado como emperador por el pueblo, dándose en realidad, uno de los pocos momentos democráticos que ha tenido México.

En conclusión, festejar un 16 de septiembre,  es absurdo, no sólo porque no tuvo nada que ver con la verdadera independencia de México de Iturbide, sino porque Hidalgo no comenzó hablando de una independencia, se levantó en armas en pretexto o no, del “mal gobierno” que había entrado desde Francia al Imperio Español.

Hablar de “consumación” de independencia es restarle crédito a la obra de Iturbide, consumar es culminar una obra que llevaba cierta construcción, el movimiento de Iturbide no culminó ni consumó nada, realizó todo, fue una obra completa realizada en totalidad por él, en un contexto totalmente diferente del de Hidalgo y Morelos, que sin ellos, de todos modos se habría logrado. 

 

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lun

20

may

2013

Algunas figuras polémicas de nuestra historia

por Gastón Abellán

HERNÁN CORTÉS, Padre de la Nacionalidad, junto con la Malinche, figuras ambas a las que se nos enseña odiar desde la infancia, para que nos odiemos a nosotros mismos.

 

Agustín de Iturbide, Padre de la Patria, 1er. gobernante y emperador del México independiente, a quien debemos no solo la independencia, sino también el nombre de nuestro país**, el escudo y la bandera nacionales. Su caída fue obra de la masonería mexicana pro estadounidense.

 

 

 

 

John Riley y el Batallón de San Patricio, extranjeros, mayoritariamente de origen irlandés, que pelearon en defensa de nuestro país en la guerra entre éste y los Estados Unidos, misma en la que fuimos despojados de más de la mitad de nuestro territorio... Como católicos, pese a formar parte del ejército agresor, se negaron a matar a sus hermanos de religión, pasándose al bando mexicano, peleando con valor en la Angostura y Churubusco. Presos, unos recibieron latigazos, fueron marcados con hierros candentes en el rostro, o bien ahorcados, al tiempo que los yanquis hacían bajar nuestro pabellón del Castillo de Chapultepec para izar la bandera de las barras y las estrellas.

Maximiliano, Miramón y Mejía, malogrado emperador el primero (lo mismo que Iturbide), de deplorables ideas liberales y poseedor de gran ingenuidad de carácter, mas representante, al fin, de la causa monárquica, y muerto por tal motivo… Niño héroe de Chapultepec el segundo, presidente más joven de nuestra historia y gran militar (junto con Díaz, uno de los soldados más valiosos del s. XIX); estuvo a punto de aplastar a Benito Juárez en Veracruz de no haber mediado la intervención angloamericana, que salvó oportunamente al zapoteca… Esforzado combatiente en la Angostura el tercero, indio bravo, audaz y valiente, defensor de la causa imperial, que acaudilló a muchos otomíes de la Sierra Gorda de Querétaro en contra de las imposiciones del juarismo y del liberalismo, ferviente antiyanqui como cumple a todo mexicano que se precie de serlo, fusilado junto con los otros dos en el Cerro de las Campanas.

Porfirio Díaz, aunque opositor al 2do. Imperio, en palabras de Tolstoi: «El redentor de México», no es preciso decir más… Dejó esta frase: «Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos»…

José Vasconcelos, el mayor impulsor de la educación en México, de ideas nacionalistas, simpatizante del fascismo (lo mismo que el Dr. Atl) y del Nacionalsocialismo. Con dinero recibido del gobierno alemán, por medio de su embajada en nuestro suelo, editó la revista Timón (mandada desaparecer prontamente por el gobierno mexicano), órgano difusor de las ideas nacionalsocialistas… De México, dijo acertadamente que era un baluarte de España en América y que nos había tocado lidiar con nuestros vecinos del norte una contienda iniciada hace siglos entre Inglaterra y la Madre Patria. Fundador de la máxima casa de estudios de Iberoamérica, vería con horror que la misma se ha convertido en un semillero de izquierdistas. Se oponía a la inmigración china y a la presencia judía en nuestro país.

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vie

17

may

2013

¿Por qué los mexicas fundaron Tenochtitlán en medio de un lago?

Hemos escuchado la leyenda de que a los mexicas Huitzilopochtli les indicó que debían establecerse en un sitio donde hallaran una serpiente sobre un nopal. Este mito lo inventó Tlacaelel durante el apogeo del Imperio Azteca, la verdad es que tuvieron que fundar Tenochtitlán en un islote en medio del lago porque de todos lados los corrían.

Lo que ocurrió fue lo siguiente: lo primero que se sabe es que salieron de un lugar desconocido llamado Aztlán, estuvieron de peregrinaje por diversos lugares hasta que, entre 1273 y 1276, llegaron a Chapultepec, pero antes de eso al lugar que llegaban los expulsaban por pendencieros y practicar sacrificios humanos muy crueles y robarse a las mujeres.

En Chapultepec, se sintieron seguros y comenzaron a molestar a los vecinos. Éstos, cansados, formaron una coalición, encabezados por el señorío de Xaltocan y, en 1319, derrotaron a los aztecas. Los mexicas fueron vencidos por los culhuas (uno de los miembros de la coalición) y quedaron como sus siervos. Más tarde, los culhuas, en guerra con los xochimilcas, utilizaron a los mexicas como soldados mercenarios y les ofrecieron la libertad a cambio de las orejas 8.000 prisioneros xochimilcas. Los mexicas lo hicieron pero no les cortaron las orejas sino las narices y se las entregaron a Cocoxtli, señor de Culhuacan para que no creyera que habían tomado sólo la mitad de prisioneros.

"Estos mexicas no son hombres, sino bestias salvajes" exclamó Cocoxtli al ver los costales llenos de narices xochimilcas, les es dada su libertad por Culhuacan y se establecen en Mexicatzingo, donde levantaron un templo a Huitzilopochtli y le pidieron a Cocoxtli una hija para tenerla como reina y venerarla como diosa.

El señor de Culhuacan accedió sin saber que querían desollarla y hacer un vestido con sus pieles. Cocoxtli, no lo sabía, supuestamente lo que ocurriría sería una boda que uniría a los dos señoríos, el de los mexicas y el de Culhuacan. En vez de eso los mexicas con la piel de su hija habían confeccionado un traje y con la piel de su cara una máscara, le dijeron al señor de Culhuacan que realizarían una danza en su honor, que el traje del danzante estaba realizado con las pieles más finas. 

El señor de los culhuas, estaba con séquito esperando la salida de la novia cuando, efectivamente, la vio hecha un vestido y a un sacerdpte mexica danzando con él. Esta sería una afrenta que no se perdonaría. Desafortunadamente para los habitantes del Valle de México los aztecas eran muy bravos guerreros y no lograrían exterminarlos.

Cocoxtli los persiguió de manera implacable hasta que los acorraló y los arrojaron a los carrizales que había en la orilla del lago, en donde encontraron refugio en un islote abandonado donde fundarían Tenochtitlan. 

El mito romántico de Huitzilopochtli convertido en un águila sobre un nopal es un invento de Tlacaélel, el hombre más influyente del imperio durante el reinado de varios tlatoanis. La verdad es que los mexicas prácticamente fueron expulsados por sus vecinos. 

Fuente: "Las fundaciones mexicas: de Chapultepec a México." (Publicación digital de la UNAM).

http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/origenes/origen008.pdf


http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/origenes/origen008.pdf


www.historicas.unam.mx

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dom

12

may

2013

Juárez, el antimexicano

por Gastón Abellán

Si partimos de la premisa de que lo mexicano es la fusión de lo indígena y lo hispánico, por fuerza tenemos que concluir que el presidente zapoteca era antimexicano.


¿Por qué? Pese a reconocer en su obra Apuntes para mis hijos ser indio puro. Benito Juárez no sólo no hizo nada por dignificar a los indígenas, antes bien los perjudicó despojándolos de sus tierras, por medio de las leyes de desamortización.

La propiedad comunal de los suelos de cultivo, combatida ferozmente por los reformistas liberales, databa de la época prehispánica. La Corona Española (cuyo actuar ha sido pintado con los más negros colores por los falsificadores de la Historia), refrendó en su momento, mediante títulos legales, este tipo de tenencia de la tierra. Durante la mal llamada Revolución Mexicana, innumerables fueron los campesinos en rebeldía que exhibían títulos de propiedad expedidos por las autoridades virreinales.

Pues bien, serían los liberales, los que en su odio a lo hispánico y en su servilismo a Washington (las leyes de Reforma le fueron dadas al canalla olvidado de Gómez Farías por la Logia Anfictiónica de Nueva Orleans), quienes encontrarían lícito declarar nulos los títulos de propiedad de los nativos, expedidos por las autoridades novohispanas (que como se ha consignado con anterioridad habían reconocido un tipo de propiedad y un sistema de explotación del suelo anterior a la presencia europea).

Muchos fueron los levantamientos indígenas que hubo por tamaños robos (la Historia Oficial los calla). Merece destacarse que no sin razón uno de los generales del emperador Maximiliano, hombre recto, honradísimo y patriota a carta cabal: el indio Mejía, don Tomás Mejía, fue uno de los protagonistas de esos alzamientos, consiguiendo levantar en armas a los otomíes de la Sierra Gorda de Querétaro. El resto de su historia es conocida: murió fusilado en el Cerro de las Campanas junto con el criollo Miramón (defensor olvidado del Castillo de Chapultepec, cuando la guerra entre México y E.U.) y junto con el malogrado Monarca.

Otro partidario del Imperio, fue el mestizo Manuel Lozada, alias el Tigre de Alica, llamado así gracias a su ferocidad, quien sublevó a los indios coras de Nayarit y que hoy está considerado precursor del agrarismo. Nombrado General por Maximiliano y Legionario por Napoleón III, comenzó a hacer públicas sus demandas de devolución de las tierras a sus legítimos propietarios a partir de la década de 1860. Sus buenos servicios a la causa de Maximiliano (permítaseme un paréntesis, tan afecto a los nativos que les hizo el primer reparto agrario, tras la independencia en Anenecuilco, Morelos, lugar donde luego nacería el mestizo acomodado, Zapata, que no indio ni pobre…); los buenos servicios de Lozada, repito traerían como consecuencia la creación del estado de Nayarit con la designación de Tepic como su capital. Sería fusilado en 1873 por órdenes del general liberal Ramón Corona.

Los juchitecos, por otro lado, de etnia zapoteca, habían tenido conflictos con don Benito desde que éste había sido gobernador de Oaxaca; el 19 de mayo de 1850, la población de donde derivan su gentilicio, fue tomada a sangre y fuego por batallones selectos y fuerzas de caballería, auxiliados por piezas de artillería. Che Goyo Melendre, antiguo guerrillero independentista, cabecilla de la oposición juchiteca antijuarista, logró escapar y salvar su vida para capitular posteriormente ante Mariano Arista.

Con los tres botones anteriores, de momento basta. Juárez perjudicó a los indígenas y eso ni sus defensores lo pueden negar (de hecho no sé de alguno que lo niegue). Sus detractores, con mala fe, agregarán aún que se casó con una criolla y su prole no se mezcló con mexicanos (su hija se casó con un cubano de origen español y su hijo Benito con una francesa), pero, digo yo: eso es irrelevante: Margarita Maza era hija adoptiva de un italiano y, en el contexto de la época, eso estaba muy mal visto; en suma que no era tan inaccesible, socialmente hablando, doña Margarita... En cuanto a su hija, y a Benito Jr. sus elecciones conyugales no nos atañen.

Prosigo, que Juárez no era particularmente afecto a sus orígenes, queda evidenciado por su actuar que tanto perjudicó a sus hermanos de raza.

Que tampoco fuera afecto a lo hispánico, puede comprenderse hasta cierto punto, pese a que fuera un franciscano, de origen español: don Antonio de Salanueva, quien lo formara en un inicio y a quien le debiera ayudas y favores, entrando al seminario con su apoyo y merced a su lengua (la zapoteca), privilegio que dispensaba la iglesia a quienes como él no tenían bienes (cosa curiosa y que merece remarcarse: las leyes eclesiásticas de América concedían el derecho de ordenación a título de ser hablante de una lengua autóctona, sin necesidad de tener un patrimonio económico, hecho que reconoce Juárez en su obra ya citada) Lo que no puede comprenderse es tanto criollo descastado medrando a su alrededor y haciéndose eco de discursos anti hispánicos, como es el caso emblemático de Miguel Lerdo de Tejada, quien soñaba con la supresión del catolicismo en favor del protestantismo y con la sustitución del idioma español por el idioma inglés (caso análogo al de tantos padres, hoy en día, que se enorgullecen de que sus críos parloteen en gabacho cuando a duras penas dominan el castellano).

Con todo, no seré yo quien le eche en cara, grandemente a Juárez, su aversión por nuestra herencia ibérica (y podría echárselo en cara, anoto). El punto es: si el idolillo, como lo llama Celerino Salmerón, sentía (en el mejor de los casos) indiferencia por sus raíces y franca aversión por nuestro legado hispánico (lo que sin dificultad puede probarse), pilares ambos de nuestra nacionalidad mestiza ¿de dónde diablos pretenden sostener algunos que fue un modelo de patriotas? (ya no digamos emblema de la mexicanidad).

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vie

10

may

2013

No al indigenismo

por Gerardo Esparza

El indigenismo es una corriente ideológica que idealiza a las culturas amerindias como lo perfecto, lo máximo, lo ideal, etc. Y que todo lo que provino del otro lado del océano desde Europa es malo, lo peor, lo que no debió haber pasado.

 

El indigenismo hace daño a México, pues denigra su parte europea y occidental, la que hace posible que México sea un país hispánico y mestizo; y no sólo eso, desgraciadamente el indigenismo a quien más daña es, irónicamente, a los indígenas verdaderos.

 

El indigenismo como lo entendemos fue un invento de los criollos para ir desmarcando su identidad de la de España y buscar un pretexto para la independencia. Pero a un verdadero indígena, el indigenismo le tiene sin cuidado. Es una mina de oro más para el hombre blanco que se dedica a "reivindicar al indio" y darle atole con el dedo. Al indio hay que educarlo e integrarlo plenamente a la sociedad mexicana. Hay que enseñarlo a vivir en mundo bilingüe, nunca podrá ser ingeniero en náhuatl. El indio no se merece el indigenismo, el indigenismo lo único que hace es poner al verdadero nativo en una vitrina para que se le tenga lástima.

 

Hay que admirar la verdadera grandeza de los pueblos nativos de esta tierra, pero su legado verdadero, no ponerlos en una vitrina y admirarlos por las hermosas pirámides o porque descubrieron el cero. Todo eso es inútil si nos burlamos del mixteco que viene a trabajar a la ciudad y le decimos "guajaco", naco.

 

México es un pueblo que ama a sus indios muertos pero desprecia a sus indios vivos. Un ejemplo muy trivial es el chiste que se puso de moda en la península de Yucatán, una amarga crítica social pero muy cierta: -¿Dónde están los mayas que construyeron estas majestuosas pirámides y desarrollaron esa gran cultura? - En la Rivera Maya tendiendo camas en los hoteles de gran turismo...

 

El problema de la miseria del indio no requiere activismo de twitter o que el mestizo y el criollo se quieran sentir herederos de los aztecas, cuando no lo son, el negar su verdadero legado hispano no mejora al indio. El problema se soluciona respetando al niño de la ciudad que limpia parabrisas y vende chicles y que tiene rasgos nativos muy marcados, el problema se soluciona no discriminando al vecino por ser moreno o tener cara de indio (y en facebook se sienten hijos de Cuauhtémoc), dejar de usar términos como "mejorar la raza", en respetar a las personas del servicio doméstico que vienen de los pueblos y no llamarles "chachas" o "gatas". NO AL INDIGENISMO.

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